Hoy les escribo con nostalgia… Estuve revisando las fotos de Vicente desde que nació hasta hoy y además de darme cuenta lo rápido que está creciendo pienso que en un 95% de las fotos no aparezco YO. La mujer que lo tuvo por 9 meses en la barriga, la que con suerte dormía y la que parecía más una ballena que un ser humano.

 

Pero sin desviarme del tema me parece triste e injusto no tener fotos con mi hijo, me pongo a pensar que él estará viendo el álbum familiar en algún minuto de su vida y quizás llegue a preguntarse si efectivamente su mamá lo quería, si hacía algo con él o si sencillamente fue un vientre de alquiler. Mi única opción han sido las selfies, que entre cargar a Vicente, hacer que mire a la cámara sin querer agarrar el celular, yo poder sonreír y no poner cara de “este niño pesa 15 kilos”, las probabilidades de que salgan buenas son casi nulas.  

Cada nueva cosa que Vicente hace desde que nació la registro para poder mostrársela a Papá Pancho y que no se pierda esos minutos de su hijo. O si estamos en un fin de semana, en la plaza, en una junta con amigos o donde sea, soy yo quien toma las fotos. Creo que me he convertido oficialmente en un disco duro. (son más de 10.000 ¡las conté!)

Temo que a mi hijo le pregunten cuando grande “y tu mamá donde estaba?” y él tenga la delicadeza de responder “no sé, nunca la veo en fotos, quizás trabajaba todo el día o estaba descansando”.

Mira Vicente, si algún día de la vida te escucho decir eso te voy a dar con un sartén en la cabeza, voy a imprimir cada post que he escrito para este blog y te pondré a leer día y noche para que entiendas que la que estaba tras bambalinas era tu madre.

Al menos a mí se me ocurrió la brillante idea de pagar para que una fotógrafa nos retratara hace un tiempo, y puedo decir que mis fotos más lindas son esas. (puede ver la sesión completa en ESTE LINK)

El resto son fotos caseras, 97% aparece Vicente, 2,5% aparece Papá Pancho con Vicente y 0,5% yo y Vicente. Y parece que cuando pido que nos tomen una foto (de verdad que me carga pedir) a quien le pides siempre pone cara de ¿cómo hago para que tu hijo mire a la cámara? Si supieran que me falta vestirme de payaso para que me mire, que he estado colgando de un árbol, poniendo en riesgo mi vida para tener la mejor toma de Vicente haciendo lo que sea.

¿Soy la única o a ustedes les pasa lo mismo? La verdad es que escribo este post y propongo que nos unamos en la campaña PSUF (por favor sácame una foto) y comparte este post con la mayor cantidad de gente posible. La idea es que la próxima vez que nos vean en un evento, nos saque fotos (ojalá casuales y posadas). No pido que sean el mejor fotógrafo del mundo, pero si mensualmente puedo tener 4 lindas fotos junto a mi hijo, podré armarle la parte del álbum que dice “fotos con mamá” y que algún día entienda que yo sí estaba junto a él en todos los lindos panoramas que le armo.

No saben lo feliz que me harían si veo una foto de mi misma, que no la haya sacado yo misma. Llegar el lunes a la oficina y tener un mail o un mensaje que diga “mira que linda la foto que te saque el sábado”. Me harían la semana, el mes y casi el año de felicidad.

Así que porfa, alguien, cualquier, señor de la esquina que me ve todos los días, tía del jardín que nos ves llegar todas las mañanas, alguien, quien sea, ¡¡sáqueme una foto con mi hijo!!!

 


Datos de la fotógrafa: Cata Hormazábal –> Instagram @catahfotografía

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